Ayer estrenaron en televisión "Cartas de Sorolla" la superproducción valenciana llevada a cabo por De Palacio Films con la compañía de José Antonio Escrivá, el director de la película. Tenía ganas de verla y cierta esperanza en que estuviera medianamente bien. A veces tengo demasiada esperanza en las cosas, sobre todo en las películas. En el caso de ésta he tenido demasiada. Me he vuelto a equivocar.

"Cartas de Sorolla" es una película que carece de trama, de hilo narrativo, y por lo tanto de cualquier interés. Se supone que una película debe "atraparte" en los primeros minutos, como máximo, hasta el minuto treinta´(sea cual sea la historia), pero ésta me atrapó en el minuto 60, cuando Sorolla empieza a sufrir. Ésta es la clave. El pintor no despierta ninguna empatía en el espectador, porque no tiene sufrimientos, no tiene unas metas por las que lucha desesperadamente, lo único que tiene es una vida tranquila, relajada, y una familia que realmente le quiere. La historia carece de esa visceralidad que caracteriza a los pintores (que no tienen porque estar siempre atormentados), no tiene pasión alguna, y si la tiene está edulcorada. A mi parecer no han entrado en la "persona" de Sorolla. La única forma de pensar que esta película tiene interés alguno es interpretarla como la ficción de un documental, de esos que los que para explicarte algo te lo ficcionan. Otra cosa que quería comentar del guión es la estructura, mal tomada, de "Citizen Kane", donde el periodista habla con los familiares y amigos del pintor para comprenderlo. ¡Si por lo menos hubiera una trama en la que el periodista fuera el protagonista!

La dirección de la película sobre Sorolla me ha parecido mala, muy mala y muy hortera. La película está llena de encadenados largos y cargados. Muchos de los recuerdos que tienen los personajes están acompañados por esos efectos de bruma "ampalagosa" que se les suele dar a los videos de Boda. A parte de estos efectos de montaje, la película está plagada de los efectos de postproducción. En principio algunos de ellos están muy logrados, por ejemplo las cartas que escribe el pintor sobre la imagen, o los trazos que realiza sobre los lienzos, ahora bien, hay algunos terriblemente cutres, como son las pinzeladas que descubren inmediatemente el cuadro que Sorolla está pintando. Un recurso que el señor director ha utilizado, y que ya vi en un documental de Joaquim Jordá, es ficcionar en un teatro los viajes del pintor (aunque Jordá lo hizo con mucha más gracia e interés). Aquí no hablo de los montadores porque quien da el visto bueno final es el director, y si lo ha dado aquí será por algo.

La producción a cargo DePalacio me ha parecido correcta. El único consuelo para pensar que no perdimos dos horas de nuestro tiempo fue la dirección artística, que me pareció lo más interesante de la película. El trabajo ha sido muy bueno, aunque sea para televisión. Uno de los momentos más interesantes es cuando Sorolla le muestra a Clotilde el cuadro de Castilla, "La fiesta del Pan". Me gustaría añadir también que la iluminación de la película ha sido la correcta, aunque a veces se notaba demasiado la colorometría del video, que podía haber sido subsanada en el montaje.

Los actores, para mi, han estado a la altura de la producción. Ya está, simplemente bien, ni sobre actuados, ni carentes de interpretación. Eso sí, el actor que interpretaba al periodista ha sido pésimo, malo, y con muy poco interés (light sería la palabra).

Todo esto me hace que pensar. Viene un checo, nos hace una película impresionante sobre nuestro Goya, y un director valenciano no es capaz de sacar buen partido a uno de los mejores pintores que hemos tenido. La verdad es que es una lástima. ¿Dónde reside el error? ¿Hemos visto mal la película? Y si la hemos visto mal... ¿por qué no nos ha enganchado, aunque la menos fuera la parte documental? La verdad es que es una pena.